READING

10 razones para emprender durante el embarazo

10 razones para emprender durante el embarazo

Sí, puede sonar a disparate pero… después de unos meses, puedo decir que emprender durante el embarazo es una de esas locuras que pueden salir bien. A menudo, oigo a personas decir que les encantaría dejar su trabajo y cambiar de vida, pero no se atreven a hacerlo. Y he de confesar, que en el fondo, yo también era una de ellas. Desde mis inicios en el mundo laboral veía que eso de emprender estaba hecho para mí, en cuanto a que me encantaba tener ideas propias y ponerlas en marcha, sin embargo, la parte de la incertidumbre en los ingresos era uno de mis mayores miedos junto con mi inexperiencia.

Cuando me plantee formar una familia junto con mi pareja, vi que era importante cambiar muchas cosas de nuestras vidas. Ambos queríamos vivir en una ciudad más tranquila, y al ser posible en el norte, más cerca de nuestros seres queridos. Así fue como, buscando oportunidades laborales, decidimos vivir en Pamplona donde a mi chico le habían planteado un proyecto profesional muy interesante. Fue entonces cuando yo renuncié a mi trabajo fijo en Madrid y muchos me llamaron loca, más aún cuando se enteraron de que estaba embarazada. Por aquel entonces, aunque aún no tenía barriga y podría haberme dedicado a echar curriculums para buscar un empleo fijo, pensé… ¡esta es mi oportunidad de emprender! ¡Iba a emprender durante el embarazo! Así lo hice… y para rematar, comencé un master en diseño de interiores (pero esto ya es otra historia).

Una vez instalados en nuestro nuevo hogar, me puse manos a la obra para conseguir mi objetivo de emprender durante el embarazo:

  1. Me senté a pensar en cómo me gustaría que fuera mi trabajo. Evidentemente, y dada la situación (estaba ya embarazada de unos 3 meses), busqué una solución a corto plazo. Por eso, me centré en el ofrecimiento de servicios como consultora de marketing de contenidos, teniendo en cuenta que era mi punto fuerte debido a mi experiencia previa. Además, como iba a compaginarlo con el master y los achaques del embarazo, tenia claro que mi tiempo valía oro y no podía dedicarle una jornada completa a mi negocio.
  2. Le comenté mi situación a algunos contactos profesionales. Y la verdad es que no me dio tiempo a hablar con todos los que me hubiese gustado, porque pronto me llegaron propuestas interesantes.
  3. Realicé un plan de contenidos para mi blog que nunca logré llevar a cabo. Ya sabéis lo que dicen: en casa del herrero cuchillo de palo. Sin embargo, y para mi asombro, ¡me contactaron potenciales clientes desde el blog!
  4. Dije no a aquellas propuestas que no cumplían con los parámetros necesarios para conseguir mis objetivos: no quería un trabajo fijo, no quería trabajar por “cuatro duros”, no quería involucrarme en ningún proyecto que realmente no me llenase, etc.
  5. En cuanto tuve a mi primer cliente, con el que llegué a un acuerdo de ofrecerte mis servicios durante X horas hasta que saliera de cuentas, confié en una asesoría profesional para que me llevara todo el papeleo. Me di de alta en autónomos y ¡comencé a trabajar!
  6. Con el acuerdo al que había llegado con un solo cliente ya estaba más que satisfecha y con las horas justitas entre estudio y trabajo. Sin embargo, me embarque en un proyecto con unas amigas (del que espero pronto hablaros) y donde nos fueron saliendo algunos clientes  puntuales. Además, recibí algunas propuestas por redes sociales para proyectos puntuales de consultoría, e incluso me surgió la oportunidad de comenzar a colaborar con una agencia de Pamplona (un objetivo que me había planteado para después de la baja por maternidad).

10 razones para emprender durante el embarazo

Durante estos maravillosos meses en los que he podido compaginar varios sueños a la vez (el embarazo, volver a estudiar y emprender) he aprendido muchas cosas que me gustaría compartir para ayudar a todas aquellas mujeres que se están planteando emprender durante el embarazo.

  1. Organización de tiempos: Aunque desde hace tiempo había comenzado a valorar cada hora, minuto y segundo de mi tiempo, durante el embarazo he sido aún más consciente de ello. Y esto me ha servido para organizarme mejor que nunca. Sí, tenía miedo de que la pereza pudiera conmigo, ¡pero logré vencerla! Porque cuando realmente haces lo que quieres, no hay lugar para la vagancia.
  2. Valoración de mi trabajo: He aprendido a valorarme más profesionalmente y saber cobrar mis horas de trabajo como es debido. No cabe duda que el sector del marketing digital es uno de los más castigados en este sentido por el exceso de competencia, pero quien se hace valer puede conseguir sus objetivos.
  3. Aprendizaje personal: La asertividad, esa aptitud tan importante a nivel profesional, es algo que he podido mejorar en este tiempo. Mi nueva situación me ha enseñado a decir no a propuestas que no cumplían con mis expectativas y así poder centrarme en lo que de verdad me interesaba.
  4. Marcar el ritmo de trabajo: El embarazo supone un esfuerzo y achaques físicos difíciles de controlar y gestionar. Posiblemente, si hubiera seguido el ritmo de vida que llevaba en mi antiguo trabajo fijo en Madrid habría tenido que pedir la baja por enfermedad muy pronto, sin embargo, el poder llevar mi propio ritmo de trabajo me está permitiendo estar hasta el último momento a pie de cañón.
  5. Evitar la interrupción de la lactancia: Estoy a puntito de tener a mi hijo y tengo la seguridad de que los escasos días que la ley nos da de baja por maternidad y lactancia no me van a suponer un problema. Yo podré decidir mis horarios y dedicación. Es triste tener que decir esto, pero es totalmente cierto. Por muy flexible y majos que sean en una empresa, las exigencias laborales acaban precozmente con la lactancia de muchos niños, en contra de las recomendaciones de la OMS.
  6. Soy mi propia jefa: Cuando comencé, no las tenía todas conmigo. Quise aprovechar las circunstancias, y por el momento puedo decir que me salió bien. No descarto volver a buscar un trabajo fijo en unos años, pero hasta que pueda me gustaría aprovechar todas las ventajas de ser mi propia jefa.
  7. Tiempo para pensar: Está claro que no nacemos aprendidas y querrás prepararte para ser madre pero… si le dedicas todo tu tiempo a ello, ¡puedes volverte loca! En estos meses he leído más libros de maternidad de los recomendables, por no hablar de toda la información de la red que he recopilado. No me quiero ni imaginar que hubiera ocurrido conmigo si no hubiera tenido otros objetivos en mi vida más que el de ser madre.
  8. Conciliación de vida laboral y familiar: Uno de mis mayores miedos a la hora de ser madre era no poder tener el tiempo necesario para la crianza de mi hijo. Los horarios de trabajo, las responsabilidades y preocupaciones que te llevas a casa, el tiempo que se pierde en transporte… son obstáculos de la vida diaria de muchas madres que personalmente no sabría como sobrellevar. Sin embargo, con mi propio negocio confío en poder gestionar mi tiempo para que la crianza no se vea tan afectada, o al menos, en sus primeros años de vida, los más importantes para la formación de la personalidad e inteligencia emocional.
  9. La comodidad de trabajar desde casa: Más allá de una mejor gestión del tiempo, trabajar desde casa te permite tener un ambiente a tu gusto, que motive tu trabajo y que te permita ciertas comodidades que en una oficina al uso no se suelen tener, algo que durante el embarazo apreciarás el doble. Se acabó ir corriendo a la cafetería a por un tentempié de media mañana que sea cualquier cosa menos sano… en tu casa puedes hacerte un rico smoothie de frutas en un momento.
  10. Autorealización: El embarazo es un momento delicado, las hormonas pueden hacerte pasar malos tragos. Pero también es un momento en que el estarás preparándote para cumplir un sueño: ser madre. ¿Por qué no cumplir dos sueños a un mismo tiempo y emprender durante el embarazo?

Desventajas de emprender durante el embarazo

Sin embargo, no creas que todo es un camino de rosas. Emprender durante el embarazo también tiene sus dificultades.

Evidentemente tienes que tener unos ahorros que te permitan tomarte esta nueva etapa de forma relajada. Además, tu cuerpo se está entrenando para la mayor maratón de su vida, el parto, y entre clases de preparto, ejercicios, masajes, libros de maternidad y otros preparativos, por no hablar de los problemas de salud que pueden surgir (a los que te tendrás que enfrentar a la antigua usanza, evitando cualquier tipo de medicación), necesitarás tener muchas ganas y fuerza de voluntad para cumplir tus objetivos de negocio. Tu ritmo de trabajo no podrá ser el mismo al que probablemente hayas estado acostumbrada, especialmente en los últimos meses (yo este último mes es el que más he notado) y ten presente que tu mente no podrá centrarse al 100% en el negocio pues tendrás otro objetivo entre manos que te robará tiempo e interés: ser madre.

También cabe hablar de los prejuicios contra los que tendrás que luchar (o más bien de los que pasar olímpicamente). Hay quien piensa que trabajar desde casa para una mujer consiste en levantarse cuando quiere, ponerse al ordenador un ratito en pijama a hacer cuatro tonterías y… si no le apetece, no pasa nada, ya le mantendrá su marido. Y lo peor de todo es que, esta creencia tan machista, la tienen incluso mujeres que van de modernas y feministas que te dicen: ¿vas a renunciar a tu carrera profesional por tener un hijo? Sí, señoras, voy a vivir una experiencia única para la que la madre naturaleza nos ha dotado a las mujeres y no a los hombres, y además… ¡voy a montar mi negocio!

Cabe también mencionar que para poder emprender durante el embarazo necesitarás que tu pareja te entienda y apoye en todo momento. Que vayas a trabajar desde casa no significa que vayas a ser una ama de casa y tengas toda la mañana para ir a hacer la compra, preparar la comida y tener tu hogar como los chorros del oro. Tu trabajo es tan importante como el de él, y necesitas dedicarle el tiempo necesario. Yo la verdad es que he tenido mucha suerte en este aspecto… ¡no me puedo quejar!

Si me estás leyendo y pensando en emprender durante el embarazo, déjame darte un consejo más: céntrate en tu negocio y no te propongas más objetivos. En mi caso, he de reconocer que el realizar el master a la vez que emprendía ha sido bastante complicado, y en algún momento he tenido que darle prioridad al trabajo porque no llegaba a tiempo con todos los proyectos asumidos. Es más, este último mes he decidido centrarme en el master para recuperar el tiempo perdido. ¡Espero conseguirlo!

Láminas motivadoras para emprender durante el embarazo

Por último, he preparado un descargable con cuatro láminas donde he querido reflejar algunas frases positivas y consejos que recojo en este post. La idea es que, si estás pensando en emprender durante el embarazo, puedas descargarlas totalmente gratis para imprimirlas, decorar tu escritorio y recordar algunas de estas ideas en los momentos más complicados. ¡Espero que os gusten y os ayuden mucho!

emprender durante el embarazo

Soy una asturiana afincada en Pamplona que trabajo como consultora de marketing de contenidos independiente, y en mi tiempo libre me gusta hacer manualidades, aprender nuevas cosas... ¡y fotografiarlas!

¡Espero tu comentario!

INSTAGRAM
MIS INSTANTES FAVORITOS
A %d blogueros les gusta esto: