READING

Experiencias, opiniones y consejos de madres empre...

Experiencias, opiniones y consejos de madres emprendedoras

En mi anterior post os hablaba de las razones que me llevaron a emprender durante el embarazo y ahora me gustaría presentaros a algunas madres emprendedoras que de algún u otro modo pueden resultar inspiradoras a la hora de emprender. Experiencias, opiniones y consejos de madres emprendedoras que os invito a tener muy en cuenta si estáis pensando en montar vuestro propio negocio, y a la vez, embarcados en la aventura de ser madres.

madres emprendedoras

Madres emprendedoras: Patricia Fernández, Cristina Amurgo, Ana Monente, Marta Emerson y Eva Gascón.

A continuación, ellas mismas relatan su aventura como madres emprendedoras, cada una con su visión, opinión y consejos personales basados en la propia experiencia y los baches que se han encontrado en el camino. Desde las perspectivas más idílicas hasta las más críticas, ¡espero que todas ellas os sirvan de gran ayuda!

Cuando la experiencia de ser madre te lleva a emprender, por Cristina Amurgo

madres emprendedoras - timumama

Soy Cristina Amurgo, asesora de porteo y pañales de tela, mamá de 2 y emprendedora.

La historia de mi emprendimiento viene de lejos: en 2009 me licencié en Administración y Dirección de Empresas y llevo el emprendimiento en la sangre.

Durante años fui viendo ideas de negocio por las esquinas, pero nunca me decidía a saltar a la piscina. Y ahora sé que eso me pasaba porque aún no había descubierto mi pasión. Además, quería ser madre y veía en mi trabajo por cuenta ajena una falsa red de seguridad.

Pero cuando nació mi hijo, todo cambió. Mi hijo es alta demanda y me necesitaba las 24h del día, así que cogí una excedencia en mi trabajo para cuidarle. Y en medio de todos estos cambios había descubierto el porteo, los pañales de tela y la maternidad consciente.

Cuando iba por la calle porteando a mi bebé, otras mamás empezaron a pararme y a preguntarme sobre los portabebés y los pañales de tela que usaba. Y me di cuenta de que ayudar a otras mamás (y papás) se me daba muy bien. Así que, ya embarazada de mi hija, se me encendió una lucecita en la cabeza: ¿y si me formaba como asesora de porteo y pañales y me dedicaba profesionalmente a ayudar a otras familias?

Esa idea quedó ahí en mi cabeza durante todo el embarazo y los primeros meses de mi hija. Y finalmente, en julio de 2016 me lancé a por ello y empecé formarme y a trabajar en mi idea hasta que, después de muchas horas, sudor y lágrimas lancé mi tienda online: timumama. Ahora estoy en plena transformación de la web y de obras para abrir la tienda física en Torredembarra (Tarragona) el próximo otoño. (También podéis seguir el proyecto en su Facebook y en Instagram).

Para mi, emprender ha supuesto mucho esfuerzo y dedicación, pero por fin me siento llena y muy muy feliz. Estoy haciendo lo que realmente quiero y, aunque trabajo mucho más que cuando trabajaba fuera de casa, lo hago encantada y el nivel de conciliación que tengo ahora no lo tendría si no hubiera decidido emprender.

Mi consejo para otras mamás que estén pensando en emprender: paciencia, mucha paciencia. Y más paciencia.

Emprender no es un camino de rosas pero si lo tienen claro y han descubierto su pasión, las animo a que luchen por sus sueños. No hay nada más gratificante. Y esa felicidad, se nota. Y la notan nuestros hijos y nuestra familia. Y si al final todos vamos a estar mejor, ¿por qué no intentarlo?

De vicepresidenta de una multinacional a madre emprendedora, por Marta Emerson

Mi primer embarazo me cogió por sorpresa cuando era la Vice Presidenta a nivel mundial de una multinacional de Silicon Valley, California. Viajaba dos o tres semanas cada mes por trabajo a India, China, por todo Estados Unidos, por Europa, y algunos países de latinoamérica. Viajé intensamente hasta el séptimo mes incluido, y a los dos meses de que mi hija naciera, ya estaba trabajando y viajando de nuevo. Con mi segunda hija, siguió la misma dinámica. Mi hija tenía tres años y yo me había perdido 2 cumpleaños suyos. Era la mamá desaparecida.

A pesar de tener un trabajo fantástico, una trayectoria profesional en constante crecimiento, y de ganarme la vida mejor que la mayoría de hombres, sentía que me estaba perdiendo lo más importante de mi vida, y también, lo único que no podría volver a vivir ni recuperar nunca jamás. Los hijos son niños tan solo durante unos años, y yo sabía que no estaba donde tenía que estar.

Lo dejé todo e hice un traspaso de mi cargo que duró 6 meses, tiempo en el que también empecé a trabajar en mis nuevos proyectos: idearamus.com y martaemerson.com, dedicados al e-learning y apoyo a personas que quieren montar su propio negocio y ser sus propios jefes. Emprender no es fácil, pero gracias a mi experiencia previa montando empresas y la capacidad de ahorro que he tenido en los últimos años, me ha permitido crear un negocio que me apasiona, me llena, me divierte y me permite vivir de lo que me gusta, pero más importante todavía, me permite tener tiempo para mi y para mi familia. De hecho, nos disponemos a emprender un año, año y medio de tour en familia en diferentes ciudades europeas. Empezaremos en Ibiza y luego iremos al Reino Unido. Esta es la magia de los negocios online, que puedes hacerlos desde cualquier parte del mundo (con acceso a Internet). Idearamus es un e-learning dedicado especialmente a emprendedores, cada semana subimos webinars y clases en vídeo sobre temáticas específicas para emprender: marketing, ventas, inversión, gestión, legal, etc, con más de 70 expertos que han creado contenido. En septiembre lanzaremos la nueva web con algunas novedades.

Toma decisiones teniendo en cuenta datos e informaciones relevantes. Nunca tomes decisiones en función de lo que piensen los demás o lo que los demás quieran para ti. Cada trimestre asegúrate que destinas unos días a “pensar”. Piensa dónde estás, qué quieres, y si estás donde tienes que estar. Y actúa en consecuencia. Sin miedo.

MartaEmerson.com es mi negocio online, donde asesoro personas para que puedan montar su negocio y ser sus propios jefes. Hago mentorías personalizadas así como una aceleradora online para ayudarte a montar tu negocio de servicios desde cero para que sea rentable y escalable. En los últimos 10 años he montado 6 empresas, dirigido 2 redes de inversores privados, y han pasado por mis manos más de 4,000 business plans que buscan financiación en 8 países. He montado y dirigido equipos en India, China y Estados Unidos, y he ayudado a muchas empresas con sus objetivos. Ahora pongo en valor toda la experiencia acumulada en martaemerson.com.

La mirada más crítica del emprendimiento, por Patricia Fernández

madres emprendedoras - patricia

Mi nombre es Patricia Fernández, en redes sociales puedes encontrarme como @compartemimoda quizás mi faceta más conocida (fui de grupo pionero de aquello que en 2006 llamábamos la blogesfera española y aún sigo escribiendo 5 post semanales).

Soy madre de tres peques y autónoma hace ahora 11 años, mi último proyecto es la marca Clara y Pepo, una marca dirigida a niños y niñas de 2 a 7 años que nace bajo valores de respeto, igualdad y empatía hacia la infancia. Hemos salido al mercado a través de un cuento ilustrado que lleva por título “Quiero ser mayor”. Si todo va bien “Quiero ser mayor” será el primer título de una colección de cuentos ilustrados que tratan de compartir con los peques el mundo en el que viven y que busca ser una herramienta para que las familias puedan entenderse y situarse en la realidad de hoy en día muy distinta a en la que padres y madres crecieron. Tanto los textos como las imágenes son originales, nuestras ilustradora es la uruguaya Verónica Alvarez Núñez. Además de la colección de cuentos tenemos preparadas otros artículos que gustan a los peques y como la sostenibilidad y el medio ambiente son una prioridad en la actualidad, nuestros artículos están fabricados bajo la etiqueta de lo que se conoce como slowfashion.

Empecé mi aventura como “emprendedora” tras nacer mi primer hijo. No quería dejar de trabajar pero tampoco quería tener un horario rígido que no me permitiera disfrutar de su infancia. Nótese que he dicho que no quería tener un horario rígido y no, que quería trabajar menos horas. Me gustaría remarcar esto porque ser autónoma implica trabajar más horas de las que trabajas por cuenta ajena sin embargo al ser tú quien distribuye esas horas la conciliación puede resultar más sencilla (al menos en algunos periodos).

Mi visión sobre el emprendimiento es bastante crítica, no sé si este artículo ayudará a otras mujeres que quieran emprender o tendrá el efecto contrario. Mi experiencia es que hay dos tipos de emprendedores los que tienen una familia/marido/mujer con trabajo seguro/funcionario/buen sueldo y para los que emprender no tiene ningún peligro porque es una especie de hobby que cuando es rentable lo es y cuando no, no pasa nada porque su manutención y la de sus hijos está cubierta (a estos les llamaremos grupo a). Y los que pasan grandes dificultades si no consiguen facturar los suficiente y ser emprendedor es sinónimo de vivir en la cuerda floja porque los ingresos que se obtiene del trabajo son vitales para la supervivencia familiar (grupo b). Desde mi punto de vista la mayor parte de los emprendedores que conozco pertenecen al grupo a y por eso emprender se ha convertido en una gran burbuja, y hay muchos artículos hablando de las bondades de emprender. Bueno, por eso y porque empujar a que la gente salte sin red (pensando solo en las personas del grupo b) no tiene ninguna consecuencia para quien lo recomienda, al contrario, disminuye las cifras del paro y hace que las aportaciones a las arcas del Estado aumente.

Algo que siempre me ha llamado la atención es que las personas encargadas de asesorar en el emprendimiento suelen ser funcionarios, personas que no tienen ningún conocimiento real sobre lo que de verdad implica saltar sin red. Un plan de empresa es un documento precioso que nunca se cumple. Puede situarte en el origen de tu empresa, plasmar ideas, puede ayudarte a ver el camino, a entender cuales son las métricas deseables, pero si preguntas a personas que hemos llevado a la práctica muchos planes de empresa a lo largo de nuestra vida, la mayoría te dirá que el papel lo aguanta todo y la realidad nunca se parece a lo que tenías planeado.

Las mujeres somos presa fácil de un sistema que no tiene resuelta la conciliación laboral y que echa sobre nuestras espaldas la crianza de hijos e hijas.

Los problema del emprendimiento en España son muchos y variados, las mujeres somos presa fácil de un sistema que no tiene resuelta la conciliación laboral y que echa sobre nuestras espaldas la crianza de hijos e hijas. Además, la brecha laboral nos sitúa en desventaja a la hora de decidir quien se toma un tiempo para la crianza y la vuelta al trabajo por cuenta ajena no es sencilla, las cifras de paro femenino son claras.  Con ese caldo de cultivo la maternidad suele ser un momento disruptivo para nosotras, en las que muchas decidimos ser nuestra propia jefa. Pero cuidado, seas del grupo a o del grupo b sin un sueldo digno las mujeres volvemos a ser dependientes como la mayoría antaño,  y no parece lógico volver a ser una madre dependiente de tu pareja con una empresa bajo tu responsabilidad . Postureo con consecuencias graves lo mires por donde lo mires.

Reflexión e introspección como base de tu negocio, por Eva Gascón

madres emprendedoras - eva

Mi nombre es Eva Gascón y desde los últimos años de universidad supe que yo era aquello que se conocía como emprendedora. No siempre lo fui por cuenta propia, de hecho, al principio siempre lo era dentro de las empresas donde trabajaba, lo que me permitía crecer de forma exponencial hasta que encontraba el techo de cristal.

El embarazo para mi fue una manera rápida de salir de una situación empresarial que me tenía ahogada, también fue la desubicación de mi zona de confort y la oportunidad de reorientarme, por fin, en algo a lo que siempre había querido dedicarme en exclusiva: La fotografía.

Pero emprender no es esta palabra mágica que te abre puertas y oportunidades. No, emprender es algo complicado que implica no solo saber de lo que te gusta, sino otras muchas cosas más que necesitas para hacer que eso funcione. Seis de los nueve meses de gestación los utilicé para formarme en esas otras cosas que iba a necesitar saber si quería llevar un negocio propio, y para buscar a gente de mi alrededor que pudiera ayudarme de forma efectiva a despegar.

El primer año caminaba por el filo, pero no fue mal (considerando mis expectativas) sin embargo el segundo año el mercado se transformó y yo vi tambalear el suelo que me sujetaba. El bebé no era idílico, absorbía tiempo (y mucho) porque, al igual que yo, consideraba que dormir era una pérdida de tiempo, un lujo en este mundo que tiene tantas cosas que ofrecer. Pero también la búsqueda de clientes, las entregas, la difusión, las campañas….no llegaba a todo y mucho menos de la forma profesional, cuyo estándar yo me había marcado.

Tuve que tomarme un tiempo de reflexión, de reorganización con mi pareja. Llevar una empresa y no dejarte arrastrar por la corriente había resultado más difícil de lo que me imaginaba. Así que respiré, miré a mi hija, miré atrás, a todas las noches sin dormir, a todas esas sesiones disfrutadas, a todos los momentos que había pasado con ella… y respiré. Hice un ejercicio de introspección, cogí aire, volví a definirme, a apostar por mi.

Primero conócete a ti misma para saber cuál es tu valor y lo que puedes ofrecer al mundo, así como tus fortalezas y debilidades para hacerlo.

La emprendeduría había dejado su huella, todas las piedras que me había encontrado en el camino habían hecho cayo en mis pies, pero decidí ponerme zapatillas nuevas y coger un camino todavía menos transitado. Esta vez me apoyé en otros profesionales, cada uno de un sector, delegué, trabajé codo con codo para llegar a definir a la persona que hoy soy.

 

Creer en mí misma y en mi sueño, por Ana Monente

Soy Ana Monente, una mamá farmacéutica emprendedora de Pamplona. Vengo de una familia de emprendedores, así que se podría decir que lo de crear tu propio trabajo, me venía de fábrica.

Desde hace 13 años trabajo al frente de mi propia farmacia en Pamplona. Desde allí, vendíamos bastantes cestas para bebés pero como parte de la rutina de la farmacia. El mundo online siempre me había atraído y llevaba tiempo pensando en escribir un blog sobre consejos de salud para mamás y bebés cuando nació mi segunda hija.

En ese momento, mi hermana pequeña entró al hospital con un montón de globos de helio de colores que llenaron la habitación de color y aquello parecía una fiesta. Todo se unió en mi cabeza y empezó a tomar forma. Montaría una tienda online de regalos para bebés y canastillas con entregas al hospital, y en nuestra ciudad serían entregas con globos.

En ese momento nació Cestaland, que es el sitio donde el cliente puede elegir el regalo perfecto para el bebé y también regalos para embarazadas ajustándose a sus gustos y presupuesto. Llevamos 3 años y medio con la web en marcha y confieso que en un inicio me sorprendió la cantidad de trabajo que hay detrás de una web profesional.

Además, la web ha ido evolucionando en función de la demanda de nuestros clientes y así hemos ido introduciendo textiles para bebés y nuestra gran sección de decoración con letras de madera, para la que tenemos un taller artesano en el que creamos productos al gusto y medida de nuestros clientes completamente personalizados

Para nosotros, la satisfacción de nuestros clientes y la oportunidad que nos brindan de poder celebrar con ellos acontecimientos tan bonitos como los nacimientos es lo que da sentido a nuestro trabajo.

Para mí ha habido dos cosas vitales a la hora de emprender y que creo que convendría a cualquier mamá emprendedora. Una es creer en mí misma y en mi sueño. La otra es, tener a mi lado a mi marido, que me ayuda en cada locura que se me ocurre y que cree en mí incluso cuando yo dudo.

 

Trabajar en tiempo de procrear, por Clara Montagut

No me gusta la palabra emprender, al menos en mi caso no la uso. El trabajo que yo hago (diseño gráfico y dirección de arte) no requiere de grandes infraestructuras ni una ubicación determinada, con lo que es fácil tele trabajar y establecerse por cuenta propia. Por eso no uso la palabra emprender, porque más que crear una empresa o un proyecto, mi trabajo es el de dar un servicio como freelance.

Durante mis dos embarazos, dilatados en el tiempo casi 8 años, he trabajado por cuenta ajena en redacciones editoriales y las circunstancias durante mis gestaciones no han sido las ideales. En un trabajo que requiere muchas horas frente a un ordenador, viajes y cierres interminables, el estrés no es el mejor compañero de embarazo. Pero aun así he trabajado casi hasta el momento de entrar en paritorio en las dos ocasiones.

Pero el postparto y la crianza de los primeros años es otra historia. Yo entiendo la maternidad como una faceta más de mi persona, como el trabajo, la pareja y la amistad. Y un trabajo que requiere tanta dedicación no siempre es compatible con estas cosas. La tan cacareada conciliación no solo no existe, sino que a veces se convierte en una carga difícil de asumir por las empresas y por la sociedad en general. Por esa razón, he planteado mis años de crianza y cuidado hacia mis hijos y la familia como una prioridad frente al trabajo en empresas.

En las dos ocasiones he dejado de trabajar por cuenta ajena para bajar el ritmo de trabajo y dedicar más tiempo a la prioridad de criar. Esa bajada de ritmo no se contempla en el mundo laboral estandarizado, y si lo hace es más bien impuesta, poco amigable y ruinosa para la trabajadora. En ambos casos, he seguido trabajando como freelance a mi ritmo y al del clan, ya que el sustento económico familiar dependía en gran medida de mi.

Los arranques fueron siempre difíciles, pero la creación de una red de ayuda y crianza ha sido fundamental. Los familiares, amigos y cuidadores son los pilares imprescindibles para mí en mi equilibrio entre trabajo y crianza.

Creo que la clave está en ser consciente de las necesidades de cada parte implicada y establecer una organización diaria lo suficientemente flexible para adaptarse a las circunstancias e imprevistos. Es un trabajo extra hacer esta organización, pero totalmente necesaria.

Nosotros queremos ser quienes criemos a nuestros hijos todos los días, pero la realidad es otra. En muchas ocasiones hay que dejar que esa “red de cuidado” asuma ese papel. Además, tenemos la circunstancia añadida de que mi compañero requiere cuidados extra por sufrir una enfermedad crónica, con lo que a veces las cosas se complican.

No hay una fórmula secreta, solo organización y asumir los cambios con creatividad. Aprender a renunciar sin que eso suponga una frustración continua y disfrutar de cada día de crianza, aunque sea difícil.

 

 

Por último, y no sin antes dar las gracias a estas magníficas madres emprendedoras, me gustaría dirigirme a ti, querida lectora, para decirte que si quieres unirte a los consejos de estas madres emprendedoras solo tienes que contarme tu historia. Estaré encantada de revisar y ampliar este artículo con tu experiencia.

Y ahora sí que sí me despido. Como muchos sabréis si me seguís en redes sociales, hace 15 días que he sido mamá de mi primogénito, así que ahora me encuentro de baja maternal, acostumbrándome a los horarios del pequeño. De todas formas, espero ir sacando ratitos para escribir en el blog… y en unos meses me tendréis de vuelta al 100% para tomas buena nota de los consejos de estas madres emprendedoras y retomar mi día a día como consultora de marketing.


Soy una asturiana afincada en Pamplona que trabajo como consultora de marketing de contenidos independiente, y en mi tiempo libre me gusta hacer manualidades, aprender nuevas cosas... ¡y fotografiarlas!

¡Espero tu comentario!

INSTAGRAM
MIS INSTANTES FAVORITOS
A %d blogueros les gusta esto: