Últimamente no paro de dar sorpresas, ¡y me encanta! Primero, que venía a vivir a Pamplona y dejaba mi trabajo en Madrid, y luego, que comenzaba un Máster de Diseño de Interiores y emprendía una nueva aventura profesional como consultora de marketing de contenidos. Y ahora, os vengo a dar la mejor de las noticias: ¡estoy embarazada!

Como habréis comprobado, los cambios me encantan y no tengo ningún miedo a ellos. Será suerte o amor por la aventura, pero la experiencia me dice que las inflexiones en la vida siempre traen algo bueno. Solo es necesario tomar las decisiones con fuerza y endereza, evitar las dudas y mirar hacia adelante con valor. Y aunque hay baches en el camino, opiniones diversas e incluso alarmantes como las que recientemente Samanta Villar ha utilizado para vender su nuevo libro sobre maternidad («Tener hijos es una pérdida de calidad de vida», ha llegado a decir), yo sé que no todo es tan blanco o negro, que la vida depende del color con que se mire. Evidentemente, traer a un niño al mundo es una enorme responsabilidad con muchos cambios en la vida que aunque aún no sé a ciencia cierta, me los puedo imaginar gracias a otras madres y a posts como el de Carmen (conocida por su blog «No soy una drama mamá») titulado Esto es ser madre… nadie nos engañó. ¡Os lo recomiendo!


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