¿Puedes ser feliz durante 100 días seguidos? A veces, caemos en la rutina y todos los días, a la larga, nos parecen igual de aburridos. Sin embargo, lo que generalmente ocurre es que no prestamos la suficiente atención a los detalles, ni valoramos los mejores momentos del día.
Hace ya algún tiempo que me planteé el reto #100happydays (en 100happydays.com podéis encontrar más información ¡os animo a todos a probarlo!) y lo cierto es, que gracias a él, he descubierto un montón de cosas que me hacen feliz y nunca había reparado en ello. Así que, si ves que te faltan ideas para ser feliz, quizás alguna de estas 100 te sirvan para comenzar tu propio reto. ¿Te apuntas?
1. Preparar un desayuno de película americana
Levantarse un sábado, y querer empezarlo a lo grande con unos ricos panqueques o tortitas a la americana con su chocolate derretido y mermeladas, es tan fácil como… ¡buscar la receta en Internet y ponerse a ello!
2. Tirarse en el prado a leer un libro
Por mucho que cueste encontrar el momento de irse a un parque y disfrutar de una buena lectura, para mí es sin duda una de las mejores formas de conseguir desconexión, relax, y por supuesto, ¡felicidad!
3. Que tu novio prepare una tortilla casi tan rica como la de mamá
Incluso el típico lunes de trabajo intenso en el que llegas a casa solo con ganas de dormir… ¡se puede solucionar con una rica cena! Y mejor si te la hacen, claro 😉
4. Un concierto en directo
Como bien decía Nietzsche «sin música la vida sería un error» y oírla en directo es una experiencia muy distinta que te puede alegrar el día, más aún, si el músico eres tú o lo tienes en casa.
5. ¡Recibir un paquete!
Cada vez que recibo un paquete, carta, postal… o lo que sea, se me alegra el día. Debe de ser que entre tanto WhatsApp, Telegram, mensajes por redes sociales e emails, se comienzan a apreciar más estas cosas «de antes».
6. Hacer ejercicios creativos
Hace un tiempo que una buena amiga (Gracias una vez más señorita Pilar Martinez) me regaló el libro Destroza este diario con un montón de ejercicios creativos que te invitan a hacer cosas diferentes como rasgar las hojas, mancharlas, dibujar o escribir de forma distinta a la habitual. Coger una de esas hojas y hacer el ejercicio creativo que propone ¡me alegra cualquier día!
7. Tomar unos mojitos con una amiga… ¡y ponernos al día!
Quedar con una amiga para ponernos al día y acabar hablando, hablando y hablando entre mojito y mojito ¡quita cualquier pena!
8. Hacer flores
Quien dice hacer flores, dice hacer cualquier cosa que te guste especialmente. Yo, me quedo con las manualidades.
9. Ir a una feria DIY
Ver las cosas que un montón de artistas hacen: moda, joyas, belleza, decoración… ¡Me encanta!
10. Quedar con una amiga de la universidad ¡que hace mil que no ves!
Esas viejas amigas con las que has compartido grandes momentos pero… ¡nunca encuentras el momento de quedar!
11. Celebrar que llevas 5 meses haciendo pilates
Después de 27 años de vida sedentaria, darte cuenta de que llevas 5 meses haciendo pilates e intentándolo con el running, ¡es todo un logro que te alegra el día!
12. Trabajar un día hasta las mil… ¡en algo que te gusta!
Hasta en esos días en que el trabajo se come las horas sin saber cómo, se puede tener un momento de felicidad al parar un segundo para darte cuenta de que lo que estas haciendo te gusta.
13. Conocer una maravilla del mundo de noche
Los viajes son, sin duda, la mejor forma de coleccionar momentos felices, uno tras otro, como el de conocer una de las maravillas del mundo: la Alhambra.
14. Conocer una maravilla del mundo de día
Incluso cuando la salud te puede trastocar un viaje, seguro que hay momentos de felicidad. Y es que, este día descubrí otras zonas de la Alhambra a plena luz del sol como el Generalife, el Alcazaba y los jardines. Momentos increíbles antes de una lesión.
15. Descubrir los misterios e historia de una ciudad con un tour guiado
Ni una tendinitis en la pierna puede ser freno para tener momentos de felicidad, y mucho menos si sois tan brutos como yo, que hice un tour guiado descubriendo las 26 mezquitas transformadas en iglesias del Albaicín y otras curiosidades de la ciudad, con una buena cojera. (AVISO: Esta «idea para ser feliz» puede ser contraproducente para tu salud. Un rico helado y reposo hubiera sido mejor que la larga recuperación de la lesión por forzar).
16. Comprar especias y tés naturales
Aún tengo un montón de especias y tés en mi casa, que cada vez que pruebo, me trasladan a este viaje a Granada. ¡Esto sí que fue un momento de felicidad que trae consigo otros muchos momentos felices con aromas y sabores memorables!
17. Comenzar las rebajas antes de tiempo
Las compras siempre son un buen momento de felicidad, y hoy en día se pueden hacer tan fácil… un par de clics desde el ordenador y listo. Así, la lesión puede reposar tranquila.
18. Celebrar que tienes una lesión con caña y jamón
Si después de días con cojera decides ir al médico y te dicen que tienes una lesión, y que hay que reposar… ¡lo mejor es tomarse unas cañas antes de empezar la reclusión con la pierna en alto!
19. Envolver regalos
¿Os había dicho que las manualidades me encantan? Pues preparar con mimo un regalo, envolviéndolo bien bonito, también.
20. Tomar el primer tinto de verano de la temporada
El verano en Madrid es duro, pero… siempre podemos inaugurar la temporada de tintos de verano, mojitos, granizados, helados, o lo que sea bien fresquito.
21. Viajar en coche y dormir
Como bien sabe mi copiloto preferido, viajar en coche para mi es sinónimo de siesta. Así que, salir del trabajo un viernes y dormir entre paisajes, conversaciones y canciones, es la mejor forma de comenzar un finde.
22. Celebrar cumpleaños
Las celebraciones siempre son buenos antídotos para despertar sonrisas.

23. Pensar y reflexionar
Escuchar música centrándote en el significado de cada letra, extraer grandes frases de un libro, buscar frases online de grandes pensadores, o simplemente, pensar y crear tus propias reflexiones y compartirlas con el mundo, son buenas píldoras de felicidad.

24. Que te regalen unas entradas al cine de verano
Hay días en los que la gente te sorprende con un regalo, y solo por eso, ya eres más feliz.

25. Disfrutar del primer baño en la piscina de la temporada
Especialmente cuando vives en un sitio donde el calor es agotador en verano como Madrid, el primer día de piscina es, junto con las vacaciones, tu día más esperado del verano, un día en el que la sonrisa se dibuja en tu cara sin tan siquiera darte cuenta.

26. Imaginar formas en las nubes
¿Hay algo más relajante que retroceder a la infancia y echar a volar tu imaginación tratando de ver figuras en las nubes?

27. ¡Que llegue ese vestido que tanto esperabas!
Las compras online son dos veces buenas: cuando haces la compra y… ¡cuando la recibes!

28. Conseguir dormir una siesta
La siesta, esa sana costumbre española que hemos dejado de practicar, pero que gracias a la jornada de verano, algunos podemos retomar de vez en cuanto. ¡Viva la siesta!

29. Arrasar en las rebajas
Lo de las compras para mi es un vicio, y cuando son rebajas… ¡mi perdición! Pero, ¿y lo feliz que soy buscando, probando y encontrando lo mejor al mejor precio?

30. Tirarse al sol con un buen libro
Leer es una de las cosas que más me gusta hacer en esta vida pues me ayuda a desconectar y a aprender. Y si es con solecito, mucho mejor.

31. Disfrutar de una sesión de belleza
Mimarnos un poco con, por ejemplo, una sesión de belleza de Mary Kay donde me enseñaron a cuidar mejor mi rostro y sacarle partido, también es una forma diferente de acabar un buen día.

32. Hacer un curso de encuadernación
Aprender a hacer cosas nuevas siempre es un buen motivo de felicidad.

33. Reinventar las cocas de Mallorca
Coger una receta típica, como las de las cocas mallorquinas que mi amigo Juanjo Buendía me enseño a preparar en su día, y darle un toque diferente y personal para conseguir un nuevo sabor. ¡Me encanta!

34. Preparar las maletas y complementos para San Fermín
Una escapada de fin de semana con fiesta incluida es realmente divertida, y en tus manos está comenzar la aventura y las risas con la preparación de la maleta.

35. Disfrutar de los fuegos artificiales
Un auténtico espectáculo en el aire, lleno de color y ruido atronador, puede ser la mejor excusa para recuperar la sonrisa ingenua de la niñez.

36. Juntarte con amigos
Las fiestas siempre son buenas, pero con amigos, mejor.

37. Cuidarse tras una fin de semana de excesos
Hay días agotadores que podrías pasarte en la cama de resaca, pero nada mejor que levantarse, beber mucha agua, o incluso darse algún buen homenaje para que nuestro cuerpo se recupere mejor, como por ejemplo, un smoothie de fruta.

38. Disfrutar del sofa… porque la lesión remite
Cuando una lesión no se acaba de curar, puedes lamentarte… ¡o disfrutar del reposo en el sofá!

39. Disfrutar del piscineo ¡aunque sea a la pata coja!
Que tengas una lesión, no significa que tengas que renunciar a la piscina. A la pata coja se puede llegar muy lejos.

40. Comer chino… ¡por tu novio!
Aunque preferirías japonés, o incluso pizza, hay días en los que la sonrisa te sale al ver feliz a quien quieres con su capricho gastronómico.

41. Encontrar un momento para simplemente… leer
Cuando estás enganchado a un libro pero no tienes tiempo para continuar pasando sus páginas… y al final encuentras un momento. Eso es: pura felicidad.

42. Encontrarte una tarta así de bonita en el cumple de una amiga
Una vez más, celebrar cumpleaños es una buena excusa para sonreír, y más si te encuentras con una tarta tan bonita.

43. Ir a la degustación de un brunch… ¡y probarlo todo!
¿Os había dicho que me encanta comer? Pues eso, pura felicidad cuando te invitan a algo así de rico.

44. Asumir que tu novio elige peli ¡y siempre se duerme!
Me podría enfadar una vez más porque mi novio elija peli (ya que las mías son muy pastelonas para él) y se quede dormido, pero al final lo acabas asumiendo y riéndote de la situación. ¡Esto no hay quien lo cambie, y aún nos quedan muchas pelis juntos!

45. Ir a un curso de automaquillaje
Una vez más, mimarse un poco y aprender, siempre viene bien.

46. Participar en un concurso solidario
Contactar con una gran amiga para participar en un concurso solidario gracias a su experiencia, escuchar sus historias y trasladarlas en un post, es para alguien como yo, a quien le encanta escribir, una idea genial para hacer de un día cualquiera un día muy, pero que muy, feliz.

47. Hacerte la Masterchef
La comida no solo se disfruta por el paladar, sino también por los ojos. Así que, de vez en cuando, no viene mal tenerlo en cuenta y tratar que nuestros platos queden más vistosos… ¡aunque al final pueda resultar fallido!

48. Recordar una frase de una de tus ídolas
Hay mujeres que han dejado huella en la historia, como por ejemplo Audrey Hepburn, un icono de la moda y la belleza a quien me gusta recordar viendo algunas de sus películas o recordando sus grandes frases que siempre despiertan mi sonrisa.

49. Merendar helado con brownie hecho con tus propias manos
¿Sabías que el chocolate estimula la producción de endorfinas de nuestro cuerpo despertando nuestra felicidad?

50. Ir al teatro
Organizar el tiempo libre para hacer cosas que te gustan, como ir al teatro ¡es una buena forma de conseguir tu dosis diaria de felicidad!

51. Tomar el sol
Los días con sol siempre estoy de mejor humor, y si encima tengo tiempo para tirarme a la bartola con el único propósito de ponerme morena, ya… ¡ni te cuento!

52. Ir a cenar a un restaurante vasco… ¡y que te pongan sidra asturiana!
Cenar fuera siempre es una buena forma de dar un vuelco al día, pero si además en el menú viene incluida una rica sidra asturiana que me recuerda a mi tierra, mejor que mejor.

53. Conseguir por fin todos los complementos combinados para el próximo look de boda
Os parecerá una tontería (especialmente a los hombres) pero para el tema de combinaciones soy bastante perfeccionista, y cuando tras recorrerme un montón de tiendas online y tiendas de Madrid logro dar con la combinación que quería para mi vestido ¡soy la mujer más feliz del mundo!

54. Celebrar el cumpleaños de tu novio ¡y confundirte con las velas!
Cada vez me cuesta más cumplir años, y creo que mi subconsciente (a sabiendas que soy del mismo año que mi novio) no quiso contar un año más, así que… ¡compre las mismas velas que el año anterior! ¿Y qué mejor forma de asumir esto que reír? Menos mal que mi novio ya sabe lo despistada que puedo llegar a ser, y se rió tanto o más que yo.

55. Hacer una maleta enorme para ir 3 semanas de vacaciones
Hacer la maleta puede ser algo complicado, pero cuando te vas tres semanas yo lo tengo más claro que el agua: ¡me lo llevo todo!

56. Comenzar las vacaciones
Felicidad es irte al trabajo sabiendo que en unas horas cogerás un coche rumbo a Asturias ¡y no volverás hasta unas semanas más tarde!

57. Sidra a esgaya
Organizar las vacaciones para llegar justo a tiempo para celebrar con la peña de Enfolixaos una gran fiesta asturiana como el Rally de la Sidra de Candás ¡mola!

58. Pasear por una playa de Asturias
Hace años no lo apreciaba tanto, pero cuando se está lejos, un simple paseo por la playa, aunque ni siquiera bajes a la arena del frío que hace, siempre se echa de menos ¡y hay que aprovecharlo en cuanto hay oportunidad!

59. Sentir la arena
Y cuando por fin tocas la arena… ¡eso es felicidad total!

60. Ver a mis abuelos
Aunque no los pueda ver a todos ya, ni pueda estar con ellos tanto como quisiera, cada minuto en su compañía es realmente especial.

61. Disfrutar de mi playa favorita…
Esa playa donde he crecido y que continua siendo una de mis favoritas, no tanto por la cantidad de gente que se congrega cada vez que sale el sol, como por los recuerdos que he coleccionado en ella. Y sobre todo, por tener bien cerca el chiringuito de playa con la mejor tortilla del mundo.
62. …y de otras desconocidas
Esas playas más pequeñas, escondidas… ¡donde no hay nadie más que tú y quien te acompañe!
63. ¡Que papá haga mariscada del Cantábrico!
Mi padre solo sabe cocinar una cosa: marisco. ¡Pero que bien lo hace! ¡Sigue así papá!
64. Oir el mar
Si hay un sonido que me guste, relaje y me haga sonreír simplemente por escucharlo, es este. Por no hablar del olor a mar, que aun que no lo podáis ver en la fotografía, estaréis de acuerdo conmigo en que es realmente reconfortante.
65. Ir de fiesta con los amigos de siempre
Las fiestas de prao, como el Xiringüelu, son imprescindibles en mi calendario vacacional. Sobre todo, por ir con mis amigos de siempre y encontrarme con otros tantos de cuando vivía en Asturias.
66. Cenar con vistas a la playa
Despedirse de Asturias es complicado, pero una buena cena y estas vistas, quitan toda pena.

67. Viajar
Los viajes, allá donde vayas, son un buen momento para disfrutar de días, personas y paisajes diferentes.
68. Las visitas inesperadas
Hay gente muy loca, que de repente… te hace una visita inesperada y te saca una buena sonrisa.
69. Ponerse bien guapos para un bodorrio
Las bodas son un gran momento, no solo para ponernos guapos, sino también para disfrutar con los amigos y familia.
70. Disfrutar de un pianobar toda la noche
Un momento diferente y original, como encontrarte en una boda un piano bar en vez de la típica orquesta o Dj.
71. Descubrir un nuevo outlet… ¡con muchos zapatos!
La moda en general me gusta, pero los zapatos es lo que más. Así que, descubrir un outlet como este pudo haber sido mi perdición, si no fuera porque mi querido novio supo advertirme de que no entran más zapatos en casa.
72. Comer rico rico
Cada vez me cuesta más conseguir que en un restaurante me sorprendan, y en este caso lo consiguieron. Casa Martón, un sitio especialmente dedicado a carnes a la parrilla y que a simple vista parecía el típico restaurante familiar, donde me sirvieron este plato de foie, un magret de pato y un coulant con frutos rojos y peta-zeta ¡impresionantes!
73. Disfrutar de la montaña
Pasear por la montaña y descubrir rincones naturales que parecen auténticos cuadros, fruto de la ilusión del pintor más imaginativo.
74. Mirar por la ventana y ver este paisaje
Felicidad es viajar, perderse entre las montañas y tener unas vistas así de bonitas desde la habitación.
75. Un desayuno de hotel
Desayunaría todos los días huevos con bacon pero… me da mucha pereza hacerlos. Así que, cada vez que vamos a un hotel, no puedo perderme su desayuno. Aisss como echo de menos los desayunos irlandeses.
76. Conocer nuevos lugares
Los bonitos paisajes y formaciones naturales impresionantes como los Mallos de Riglos son, sin duda, fuente de felicidad.
77. Celebrar un cumpleaños
Que alguien cumpla años siempre es un buen momento para celebrar y reunirse con amigos y familia. Por no hablar de esa cara que consigues cuando entregas el regalo al cumpleañero.
78. Cenar con amigos
Las cenas, mejor con amigos. Las risas están aseguradas.
79. Comer sushi
Si no fuera por el pescado, y en especial por el Sushi, podría ser perfectamente vegetariana. Así que, esos días agotadores que acaban con una llamada al japo ¡me encantan!
80. Degustar unos nuevos tés
El té es una de mis debilidades. La cantidad de sabores y combinaciones hace que el café suene muy aburrido. Así que, cuando recibí este pack de Teterum no pude hacer otra cosa que probarlo y disfrutar del momento.
81. Retocar las fotos de las vacaciones
Las vacaciones se pueden acabar, pero las fotos siguen para llenar mi memoria y recordar cada momento.
82. Hacer manualidades
Dame una cizalla, washitape, tijeras… ¡y me transformo en niña! Felicidad absoluta.
83. Preparar una escapada de fin de semana
Hacer maletas me estresa, pero una vez acabada la maleta ¡ya empiezo a pensar en el viaje y todos los planes!
84. Que tu novio se haga el Masterchef
Te puedes comer un arroz rojo con cremoso de leche de oveja y cilindros de ave de corral, o un simple arroz con tomate, queso y pavo cocido. Mejor aún, si te lo hacen con mucho amor y te lo presentan así de bonito.
85. Vivir unas fiesta de pueblo
Los pueblos, sus tradiciones y costumbres, son una buenísima excusa para disfrutar de todos y cada uno de sus momentos.
86. Disfrutar de una puesta de sol desde el coche
Los viajes largos, cuando tu familia y la de tu novio están lejos, son ya parte de mi vida. Cantar (en mi caso berrear), hacer ganchillo, leer, disfrutar del paisaje o simplemente pensar en el destino, son las mejores formas para no amargarse horas y horas en el coche.
87. Recuperar tu web hackeada
Podría lamentarme porque me hackearon la web, pero prefiero alegrarme por recuperarla. Todo tiene su lado bueno y no veáis lo que se puede aprender de seguridad informática en un momento.
88. Quedada de chicas en las alturas de Madrid
Una charla entre amigas en una bonita terraza de Madrid con vistas al Palacio Real se traduce en un montón de risas y felicidad.
89. Cocinar un gazpacho con mucho amor
La cocina es una de esas cosas que me relaja y me permite desconectar. Después de todo el día enganchada al ordenador, hacer cosas con las manos y que además estén ricas ¡me encanta!
90. Hacer un batido riquísimo
Cada vez están más de moda los smoothies ¡y es que están riquísimos!, además de que nos sirven para tomarnos esas 5 piezas de fruta diarias que nunca encontramos tiempo para comer.
91. Disfrutar del cine al aire libre
No hay mejor plan para una noche calurosa en Madrid, que disfrutar de una actividad al aire libre como Fescinal, el cine de verano que se instala todos los veranos en el Parque del Oeste.
92. Pasear por Madrid e ir al Mercado Central de Diseño del Matadero
Las exposiciones de arte, diseño y otros artes, son un buen lugar para inspirarse y descubrir nuevas cosas, algo que me hace tremendamente feliz, especialmente cuando se potencia el made in Spain con artistas de nuestro país, como lo hacen en el Mercado Central de Diseño.
93. Comenzar a ver los colores del otoño
La fotografía es otra de mis grandes pasiones. Por eso, salir a pasear por un parque lleno de árboles donde respirar algo de aire puro en plena ciudad y descubrir colores y matices de la luz entre foto y foto, es para mí, una de las mejores formas de cargar pilas y sonreír.
94. Ver la felicidad en las pequeñas cosas
El mejor antídoto para un día cualquiera es un trozo de chocolate. El truco está en tomarlo suavemente, dejando que se derrita en tu boca. Si optas por tomar un trozo tras otro lo único que conseguirás es tener remordimientos por pasarte con las calorías.
95. Recuperar esa lana olvidada
El ganchillo es una de mis pasiones, y sin embargo, voy dejando labores a medias; compro lanas sin una idea concreta… Lo mejor, son esos días en que, sin saber como, me entran unas ganas terribles de hacer algo nuevo y empiezo a enredar con algunas lanas olvidadas.
96. Volver a hacer pilates
Sentir que ya estaba recuperada de mi tendinitis me hizo desplegar mi equipo de pilates en casa para retomar esta sana costumbre. No me gusta mucho el deporte, pero después de tanto tiempo en reposo, tenia más ganas que nunca.
97. Recibir la invitación a un evento muy especial
No todos los días te llega una invitación del Embajador de Francia en España para asistir al evento de presentación de la firma de joyería francesa Dinh Van, que mi quería Candice Laporte ha traído a España. Así que, simplemente esto, una tarjeta ¡me hizo dibujar una buena sonrisa!
98. Tomarte una cerveza con una amiga ¡y ponernos al día!
No se si será la edad o que pero… cada vez tenemos las agendas más ocupadas y «tomarse unas cervezas» acaba siendo un complejo evento que depende de agendas y el jaleo que tengamos en el curro. Pero cuando lo consigues… y te reencuetras con una amiga que hacía un montón que no veías ¡es un logro para celebrar!
99. Que una amiga te diga que se casa… ¡y no puedas contar nada!
¿Recuerdas la última vez que te quedaste sin palabras de la alegría? Pues la mía, creo que fue esta. Y es que, cuando una gran amiga da un paso tan importante como este, y a pesar de estar hasta arriba de bodas, no puedes sentir otra cosa que no sea felicidad por ella y su futuro marido.
100. Darme cuenta de que el denominador común de mi felicidad es él
Cuando te pasas 100 días compartiendo momentos de felicidad, es importante darse cuenta de que más allá de los momentos y las cosas que te puedan hacer feliz, están las personas con quien las has compartido como la familia, los amigos o tu pareja. Con mis mejores amigos y familia lejos, no es de extrañar que la persona con quien comparta más tiempo y me haga más feliz sea, sin duda, él.
Espero que estas ideas os hayan servido de inspiración para ser más felices aunque podéis ver muchas más en Instagram con el hashtag #100Happydays. Y ya sabéis: ¡a reír, sonreír y disfrutar de cada momento!
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